Directionless: Volando sin rumbo


A continuación, tenemos la partida de Antonio Buch que ha jugado a Directionless de Junk Food Games.

Por último, recordamos que las bases la podéis encontrar aquí.


Información

A continuación, mi partida del juego de rol en solitario directionless de Junk Food Games. En este juego interpretas a un pájaro que está perdido, sin rumbo. Las siete acciones que puedes realizar se extienden frente a ti como un acordeón. Cuando eliges una, tiras el dado de 4 y escribes tu entrada en el diario en base al “prompt”, tienes que cerrar esa acción junto con una adyacente al azar. En el siguiente turno eliges la siguiente acción entre las que siguen extendidas, así hasta que solo hay una y extiendes tus alas: vuelves a abrir el manual para tener las siete acciones disponibles.

Para jugar mi partida, además del juego, he usado un antiguo libro sobre pájaros para buscar al azar (lanzando 1d100) los pájaros que me fui encontrando; así como el suplemento Random Realities de Cezar Capacle que he usado como oráculo general y generar los terrenos que iba encontrando.

directionless está disponible hasta mayo de 2025 en el bundle solidario Solo But Not Alone 5 junto con otros más de 100 juegos en solitario.

La partida

¿Dónde están las gigantescas bandadas de mis hermanos estorninos? Me encuentro perdido, sin dirección… Espero encontrarla en estas tierras desconocidas.

Turno 1 – Explorar

Echo un vistazo a mi alrededor. A lo lejos, al sureste, veo un pequeño pueblecillo. Las tejas rojas y el humo cálido que sale de las chimeneas me atrae.

Turno 2 –  Planear

Me dejo llevar planeando. Pienso en cómo me arrepiento de haber huido cuando nuestra bandada perdió sus dominios. Ahora me siento solo y perdido, todo por mi orgullo.

Turno 3 – Llamar

A mi llamada acude un agateador, pequeño y del color de corteza de árbol. Le pregunto por el poblado. ¿Es un buen lugar donde establecerse? Me dice que no, allí los pájaros parecen ser tus amigos pero luego es un “sálvese quien pueda” y no se preocupan los unos de los otros… ¿Quizás debería ir hacia las montañas al oeste?

Extiendo las alas

Turno 4 – Planear

Mientras avanzo planeando sobre este brezal, pienso en la reciente nevada, la primera vez que me sentí perdido. Los bosques, colinas, montañas… Hasta el cielo encapotado era una uniforme masa blanca. Cualquier dirección era buena y ninguna lo era.

Turno 5 – Cambio de rumbo

Puedo ir hacia cualquier dirección pero, ¿hacia dónde? Me decido por cambiar hacia el norte para alejarme de ese pueblecillo.

Turno 6 – Explorar

Al norte a lo lejos veo unas cumbres escarpadas que me llaman la atención. Sin embargo, en mi camino se interpone un furioso incendio…

Extiendo las alas

Turno 7 – Posarse

Decido posarme en el brezal para descansar y decidir mi siguiente paso. Me pierdo en mis pensamientos y recuerdo el porqué de mi viaje. Uno de mis compañeros de bandada que, junto a mí, formaba parte de los límites de la “nube” de estorninos. Apenas había dejado de ser un polluelo y me envenenó con sus ideas sobre cómo guiar mejor a la bandada durante la migración. Cuando expuse las ideas al resto, el “polluelo” volvió a todos en mi contra. Me sentí traicionado por él y el resto de compañeros, así que me separé de ellos. Parece que para siempre.

Turno 8 – Volar

Decidido a continuar hacia las cumbres, levanto el vuelo desde los brezales y vuelo hacia el norte como alma que lleva el diablo. Paso sobre un tupido bosque, sobrevuelo el incendio ahora solo humeante, miro los reflejos de las nubes sobre las aguas de unas marismas y llego a una depresión justo al sur de las cumbres.

Me siento conectado a la propia inercia de mi cuerpo que corta el aire como un cuchillo. Ni siquiera soy consciente del frenético batir de mis alas cuando me veo frente a las cimas escarpadas.

Turno 9 – Llamar

Al escuchar una curiosa llamada, respondo a la pequeña pardilla que vuela por debajo de mí. Me saluda con su cabecita ligeramente pintada de rojo y me habla sobre una zona al sur de la región que, pese a no tener más que vegetación baja, es una zona por la que no se puede pasar. ¿Por qué? ¿Sería yo capaz de hacerlo? La pardilla me cuenta que está sembrada por grandes máquinas con peligrosas aspas.

Extiendo las alas

Turno 10 – Planear

Continúo hacia el norte planeando. Cierro los ojos y dejo que el viento agite las plumillas de mi rostro. Creo que he dejado de estar perdido, que hago lo correcto. De hecho no lo creo, lo siento.

Cuando abro los ojos ya estoy rodeado por las cumbres escarpadas, que se ven como afilados dientes contra el cielo claro.

Turno 11 – Posarse

Me poso en un saliente rocoso. Lo que desde el aire me parecía un terreno baldío, duro y frío; me sorprende de cerca. A mi lado veo unas flores y, al mirar a mi alrededor y a las laderas vecinas, veo más y más de ellas. Al igual que a mí, el viento ha traído hasta aquí tierra fértil que se ha posado en las grietas y cualquier espacio mínimamente horizontal. Y sobre esta tierra han florecido estas plantas. ¿Floreceré yo también?

Creo que voy a quedarme una temporada, siendo yo mismo otro ser que se aferra a la vida entre estas paredes y riscos.

Cierro las alas


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